25 de abril de 2016

American gods y Elegba

La incursión de historietistas en la literatura ha sido afortunada como ya lo demostró Mike Carey con su excelente novela sobre desencarnados “El diablo que ya conoces”… en esta tendencia tenemos a Neil Gaiman: un escritor y guionista nacido en Inglaterra en 1960, creador del personaje “Sandman” y de la exitosa novela “American Gods” (ganó los premios “Hugo”, “Locus”, “Nebula”, “Bram Stoker” y ha sido traducida a 30 idiomas), aunque llama la atención que cuente con un gran currículum y sea poco aceptado por los autores de la autoproclamada literatura seria

“American Gods” narra el peregrinar de “Sombra”, quien al salir de prisión es llevado por extrañas circunstancias a trabajar para el Sr. Wednesday, implicándolo en una intriga donde aparecen deidades mitológicas que sin remedio se encaminan hacia una confrontación con los nuevos “dioses”: la televisión, el dinero e internet, complot urdido por Odín y Loki para satisfacer sus intereses: el primero, alimentarse del poder que se genere por la muerte de los dioses, el segundo, nutrirse del caos provocado por la guerra…

La idea original es interesante, sobre todo el concepto de los dioses olvidados como Chernabog, Biliquis, Anansi, Bastquienes, Eostre, Kali, Thoth, Anubis, las Zoryas, Horus y nuestro viejo conocido: Elegba, quienes viven de manera decadente, padecen la mortalidad y tratan de pasar inadvertidos en una sociedad que a toda prisa está a redactando su acta de defunción… pero Gaiman abusa de la pasarela de deidades, personajes y salvo “Sombra” ninguno atrapa al lector…

Y es ahí donde a Neil la novela se le va de las manos, hace de sus páginas una historia lineal y provoca que la trama quede dispersa entre testimonios de cómo vivían los dioses cuando estaban en plenitud, se pierde en las dudas existenciales de sus personajes y ofrece partes tediosas como la apología del “Libro de la salida al día”, de Trismegisto, para explicar la confusa resurrección de Sombra…


Gaiman creó además un concepto alrededor de su libro al usar destinos turísticos reales para escenificar sus historias (funcional artimaña para ganarse lectores), incluyendo aquella donde se desarrolla la batalla final… pero aparte de esos abusos cuenta con atinados pasajes como la primera aparición que hace la esposa muerta al protagonista (una de las mejores escenas en la literatura universal sobre un desencarnado)…

Es tan amplio el universo de dioses citados que Neil termina por ofrecer meras monografías escolares… citemos la página 314: “Las palabras habían salido de su boca, pero no eran suyas: no las había pensado ni construido ella. “No”, se dijo, eran las palabras de Elegba, el granuja. Mawu había creado al mundo y después, gracias a los engaños de Elegba, había perdido el interés en él. Había sido Elegba el astuto… quien había hablado a través de ella, quien la había poseído por un instante”…

Mawu (“Diosa creadora de todo”), forma parte de la mitología Dahomey de Benín… si bien en gran parte de África la presencia de un Elegba es una constante, su máxima representación proviene de Nigeria, así que incluir a Mawu como referencia y no a Olodumare y Eshu de los Yoruba coloca al autor en una grave imprecisión… otra observación: la mutación que sufrió Eshu como Elegba se da sólo en la Santería Cubana: en África Elegba no existe… por suerte otras tramas dedicadas a ésta deidad Orisha son desarrolladas con solvencia…

La novela de Neil Gaiman no es mala (hay toda una subcultura “pop” a su alrededor), pero tomando en cuenta la poca espiritualidad de la sociedad norteamericana, y las imprecisiones en las que incurre el autor (las que se puede identificar en las deidades con las que se está familiarizado, lo que genera riesgo con las desconocidas), lo que hace obligatorio tomarla a la ligera pues la intención de confrontar la esencia espiritual de cada Dios con el mundo moderno se queda precisamente en eso: en un intento fallido…

American Gods, Neil Gaiman, editorial Roca, 560 páginas, 2013

1 comentario:

Omolokun dijo...

La bendición del Creador esté con Usted y los suyos.
Gracias Abure... por este breviario, esta sinopsis y compartir sus apreciaciones.
Ashé para Usted.
Ona ire.
Awo Osafun.