16 de marzo de 2016

Cómo evitar las supercherías

1.
Cuando se visita a un Palero, Cartomancista, Curandero, Espiritualista, Psíquico, Santero, Loa, Espiritista, Vidente, Babalowo o Brujo en búsqueda de la solución algún problema que está perturbando su vida, suele salir del sitio donde se consultó con una serie de indicaciones, por lo regular llamadas obras o limpias, las cuales debe seguir al pie de la letra para convertir lo negativo que le rodea en positivo para continuar con el cumplimiento de su destino…

Así, el paciente acude al mercado o local de su preferencia para adquirir los materiales, mismos que paga con la fe y la certeza de que le ayudarán a salvar la vida, vencer a un enemigo, superar enfermedades, sortear la cárcel, cumplir un anhelo, evitar injusticias y un sin fin de verbos que le roban el sueño desde hace meses o hasta años…

El problema es que se desconoce que lo que se compra carece de la energía que su astral necesita para convertir lo malo en bueno y lo usa tal cual, sin tomar en cuenta que pagar por un jabón de limpia en una tienda esotérica es lo mismo que comprar un jabón de tocador en un centro comercial: lo que se adquiere es resultado de un proceso de fabricación que NO conlleva ninguna “carga mágica”…

Cualquier producto recomendando a un paciente, al momento de adquirirse, no deja de ser un bien de consumo: medallas, aceites, velas, inciensos, veladoras, collares, amuletos, estampas, cuentas, cuarzos, jabones, listones, lociones o pulseras, que si no recibe la carga energética que la active no cumplirá su cometido…


Presumamos que se usa un jabón de Dragón Rojo para arrancar de tajo energía negativa: acaso quien lo adquiere piensa que después de su fabricación un Curandero se paró afrente a las cajas, antes de ser repartidas en comercios esotéricos, e hizo pases mágicos para atraer lo bueno? o cree que los productos químicos con los que se fabricó contienen la magia para vencer un infortunio?... obvio NO: al adquirirlos se compran simples productos, cosas, objetos y nada más…

Más si quien le consultó ofrece los productos y estos se encuentran en su casa religiosa o templo, se pueden comprar sin dudar pues el trabajo espiritual realizado ahí los ha energizado, además de que las personas que recibieron una iniciación, sus manos tienen un don, poder o luz que les permite activarlos para que reciban la energía requerida…

Es de reconocérsele al iniciado, padrino o guía que solicita una serie de productos a su paciente (mismos que él usará para realizar las obras marcadas por el oráculo), que es honesto y sabe lo que hace pues activará todos los elementos al memento de realizar el despojo…

Pero si no se cumple lo anterior ello significa que cualquier obra que se nos prescriba no resolverá porque los productos están “desactivados”?... no funcionan así las cosas y lo diré de esta manera: ante la falta “de la mano santa” que deposite su bendición en todo aquello que adquirimos para limpiar nuestros caminos, quedamos ante tres opciones:

- solucionar a medias y esperar la siguiente manifestación de obstáculos en nuestra vida.
- resolver apelando al Dios preferido de cada quien, y a los dones naturales que nos entregó, para contribuir nosotros a esa solución.
- al momento de realizarlas depositar en ellas mucha fe…

Más no nos confundamos: lo anterior no significa que todos somos “omnipotentes” para hacer y deshacer a nuestro antojo: se necesita un alto grado de evolución espiritual, para hacer el bien o el mal, y por irónico que suene solemos negarnos a desenvolvernos en ese nivel ya que ser mezquinos es más divertido y en ocasiones hasta rentable… sobre esto tomaré como ejemplo a la llamada Biblia (por aquello de que la católica es la religión más común en el planeta):

Salmo 82, 5-6: No saben ni entienden; caminan en tinieblas… Yo dije: Vosotros sois dioses, y todos sois hijos del Altísimo.

2.
Para obtener efectividad de los objetos a usarse en una obra, que no pasen por las manos de un iniciado, es recomendable programarlos en nuestro beneficio y no quedar en el simple hecho de haber comprado supercherías y usarlas sin sentido… y la mejor manera es la siguiente usando como ejemplo un jabón:

Se sugiere unos instantes de relajación antes de tomar por separado los materiales con la mano izquierda, mientras que con la derecha se hace el movimiento de sacar del jabón (de adentro hacia afuera y de abajo hacia arriba), mientras se dice en voz alta: “alejando de este jabón todo lo malo y negativo que no beneficie”… en el mismo sentido, y sin soltarlo, se procede con la mano derecha a meter (de afuera hacia adentro y de arriba hacia abajo), mientras se dice en voz alta: “atrayendo todo lo que este jabón deba contener y sea positivo para que yo pueda salir adelante”…

Dependiendo de lo que se adquiera es como se programa… por ejemplo: para amuletos, cuarzos, medallas y demás protecciones (incluyendo una simple cruz), debe meterse en un vaso con agua y sal y dejarlo 24 horas a la intemperie… si se trata de figuras o imágenes el proceso la cargarlos positivamente también es sencillo y parecido, salvo los atributos que requieran un ceremonial para ser entregados…

Suena esto demasiado cursi, exagerado e innecesario?... depende como quiera verse estos temas, en lo personal he sido testigo de cómo los propios vendedores ofrecen sus productos “ya trabajados” para que quienes los compren terminen por regresar con el vendedor en búsqueda de más soluciones…

3.
Pondré un último ejemplo sobre la necesidad de realizar este tipo de despojos a un producto esotérico o como evitar que el vendedor nos coloque un grillete que encadene nuestra cartera a sus ventas:

En el Mercado de Sonora, principal centro de abasto de materias primas esotéricas y religiosas, es común que el visitante desconoce sus tenebrosos pasillos sea convencido por algún locatario para adquirir amuletos, realizarse iniciaciones, consultarse con diversos oráculos o someterse a una limpia…


Así, al cliente (sin que se le pregunte cuál es su problema ni que sea resultado de una consulta), se le oferta una figura de la Santa Muerte como solución para cualquier atraso, misma que el vendedor “prepara” rociándole loción y pasándole un ramo de hierbas o flores alrededor antes de entregarla junto con una veladora (erróneamente casi siempre de color negro), que deberá encenderse al ser colocada en el altar que se le destine en casa para rendirle culto…

Veamos: una efigie de la Santa Muerte debe ser de madera o resina natural, tener un color específico según la finalidad a la que se le destinará (negra-protección, blanca-espiritualidad, violeta-transmutar, verde-salud, etc.), su preparación conlleva otro tipo de formalismo que debe realizarse en presencia de quien la recibirá, en un lugar privado y purificado espiritualmente y la deidad deberá recibir en ese momento una ofrenda especial: todo esto es obligatorio para que reconozca a su nuevo dueño, aunque la integración astral entre ambos se da con la comunicación espiritual constante…

La figura de la Santa Muerte debe tener un hueco en la base, sellado con fijador transparente y donde se verán pequeños granos, cuentas, amuleto exprofeso para la buena suerte, lentejuelas y otros componentes secretos que ayudarán a quien le rendirá culto (el contenido puede cambiar un poco, pero en esencia debe ser ese)… otro detalle que se debe observar para saber que el vendedor conoce el culto a esta deidad: durante el proceso de despojo de la figura, independiente de la forma de limpiarla), jamás deberá tomarla por la cabeza…

Finalmente, quien entrega una figura de la Santa Muerte deberá ser una persona que a su vez ya la posea, pero lo más importante: dentro del culto a esta deidad al recibirla de alguien jamás implica iniciar ningún tipo de relación padrino-ahijado como en la Santería… 

3 comentarios:

Omolokun dijo...

Ashé para ti y los tuyos Hermano.
Bastante claro...
Saludos.

ujule rachid dijo...

hay cosas peores hermano... ya las iremos comentando... saludos...

Franco Tirador Pietro Montenrgro dijo...

Muchas gracias por su información